Barrio Aurora Norte

Barrio Aurora Norte
Barrio Aurora Norte

domingo, 11 de julio de 2010

LA AURORA DE NUESTRO BARRIO

Plano del barrio La Aurora

El entorno del “Barrio La Aurora”, como inicialmente se dominó y que consta en las escrituras otorgadas en la década del 40, a quienes adquirieron los lotes a los propietarios Pedro y Enrique Sanz Mazuera, quienes habían hecho el loteo.

Es de anotar que el loteo lo proyectan los propietarios mencionados y se comprometen a realizar la instalación de los servicios públicos que el Municipio de Bogotá exigía en esa época. Más sin embargo los señores Sanz Mazuera de manera olímpica, eluden esta “obligación”, que había adquirido con el licenciamiento otorgado para poder realizar el loteo y por ende para poder vender los predios; para lo cual cuál, cuando realizan el otorgamiento de las escrituras le trasladan estas obligaciones a quienes compraban los lotes. Veamos la cláusula SEXTA de la escritura 2.982 de Agosto de 1.945, firmada en la notaría 1a del circuito de Bogotá.

“Se hace constar como el vendedor se obligó con el municipio de Bogotá, a la construcción de la alcantarilla instalación de luz y agua y demás servicios públicos, los compradores se subrogan en el cumplimiento de dichas obligaciones y toman a su cargo el pago de todos estos servicios públicos en la parte que al lote le corresponda, renuncian a pedir excención y responderán al municipio o al vendedor por el fiel cumplimiento de las obligaciones que contraen”

Reconstruyendo el proceso urbanístico o mejor de loteo del barrio se ejecuto más o menos en cinco partes y por diferente propietarios, inicialmente en la parte nororiental, luego en la sur occidental, luego en la parte occidental y finalmente en la parte central y quienes aparecen como proyectistas y seguramente propietarios a parte de los Sanz Mazuera, aparece la Caja de Vivienda Popular del Dpto. de Cundinamarca, todo este proceso se lleva a cabo entre los años de 1.944 y mayo de 1.957.

Esa es la razón por la cual el loteo y el diseño urbanístico tiene varios conceptos, tanto en el loteo, como en las vías porque hay una parte con una bahía, unas partes con antejardines y otras sin ellos. Todo porque cada vez que realizaban el trámite ante la Secretaría de Obras del Municipio seguramente la normatividad al respecto habría sido modificada y quien diseñaba trababa de acomodarse a la norma o especificaciones del momento.

El perímetro del barrio está delimitado: por el Norte en la calle 76 y linda con el barrio Juan XXIII; por el oriente con la carrera 24 y linda con el barrio San Felipe; por el Sur con la calle 74 y linda con el barrio los Alcázares y por Occidente con la carrera 31 (hoy carrera 28-A) con el barrio 11 de Noviembre.

El barrio se construye de manera informal, es decir que cada propietario iniciaba su casa en un proceso de autoconstrucción, una vez que había logrado tramitar la licencia para tal efecto ante las autoridades competentes. Como se comenta anteriormente, muchos servicios públicos se tuvieron que realizar de manera “comunitaria”, tales como el Alcantarillado y el servicio de Energía y para la obtención los otros sólo se logran mediante la gestión solicitada de manera continua y persistente ante los entes correspondientes.

Las calles en su gran mayoría, más bien diríamos que la totalidad sólo tenían una base de recebo, porque no podían estar con asfalto, por cuanto los servicios primarios eran absolutamente inexistentes; los andenes todos fueron elaborados de manera individual por los propietarios.

Ahora bien, quienes fueron los que adquirieron e iniciaron la “colonización” del Barrio: fueron obreros de empresas como Bavaria, Colcurtidos, comerciantes y contratistas de diferentes actividades como: Construcción, carbón, cervezas, transporte etc. De estas familias podemos enumerar: Marín, Moya, Cortes, Abella, Romero, Rincón, Martínez, Hernández, Garzón, Bautista, Quecano, Villamil, Soto, Rincón, Hurtado, Fonseca, Quiroga, Aldana, Bahamón, Suarez, Rubiano, López, Rojas y muchas otras, que pasado el tiempo no se pueden recordar.

Dentro del Barrio se encuentra localizada una manzana, donde una de las empresas más importantes del país – Bavaria - construyó una bodega en la calle 75 A con la carrera 28: esta fue proyectada como un centro de acopio para la distribución de sus productos para el norte da la ciudad. Esta Construcción por la capacidad de peso que iba a soportar tuvo un tratamiento especial y fue la excavación como de a 3 o 4 metros profundidad, para rellenarla después con recebo muy bien afirmado; hoy día, aún se puede ver en su entrada los testigos, unos conos, para evitar que los vehículos dañaran o rosaran las columnas de soporte de la bodega.

En una de las propiedades del Sr. José Martínez -quien era importante contratista de enchapes en piedra- fue elaborado el busto del Geógrafo Agustín Codazzi, escultura que se encuentra en el hall principal del Instituto Geográfico.

La Familia Abella, por los años 50, estableció una fábrica muy rudimentaria de Jabón, con una particular aplicación y era para la cocina como desengrasante y para facilitar el desalojo de los restos que se habían adherido a los utensillos de cocina y la novedad era que al jabón le agregaban una arena bastante fina.

La sociedad de auxilio mutuo de San Vicente de Paul, en la calle 75 A con carrera 28 (hoy 27-A) construyo unas instalaciones con objetos de hacer actividades sociales, allí alquilaban un gran salón que había en el segundo piso, para realizar fiestas o reuniones de diferentes caracteres; luego paso a ser una escuela del Distrito y más tarde estuvo dedicado a atender el servicio de salud mediante el Instituto de Seguros Sociales y ahora se encuentra un laboratorio donde elaboran medicamentos para aplicación veterinaria.

En los años 50, se realiza la construcción de un edificio de tres plantas sobre la calle 75 A entre las carreras 24 y 26, destinado a un culto religioso: La iglesia Bautista Emanuel, con instalaciones educativas para un colegio. Hoy su nombre ha girado a Iglesia Reina Soberana y el pastor que rige los destinos de esta iglesia es Don José Niño, persona generosa que ha permitido por seis años a nuestra organización, realizar múltiples actividades en sus instalaciones.

En sus inicios el barrio era totalmente residencial, con escasas tiendas y uno que otro negocio, que en esos albores era el único comercio; pero con el tiempo y el crecimiento de la ciudad nuestro barrio fue ubicándose como un lugar estratégico y equidistante para la realización de muchas actividades económicas.

Razones por las cuales el Barrio La Aurora, se va transformado en un barrio de múltiples actividades: Vivienda, Empresarial y Comercio, esta ubicación estratégica hace que vengan a ubicarse muchas empresas, unas de carácter industrial, otras de carácter de servicios y muchas otras de comercio, tales como: Supermercados, talleres, impresores, cortinería, panaderías, flores, vidrierías, laboratorio de resistencia de materiales de construcción, laboratorio de veterinario, empresas de eventos y sonido, múltiples almacenes de repuestos, droguerías, importadores de telas y papelerías, importador de equipos industriales para alimentarios, escuela y empresas de vigilancia, industrias de empanadas, almacenes de repuestos, odontología, una clínica de cuidados intensivos, restaurantes, taller de alta costura de vestidos de novia y un centro atención Psicológica de la Universidad San Buenaventura.

El Barrio ha tenido una transformación de tal magnitud, que en el momento solicitar ante las autoridades Distritales el registro por la conformación de la Junta de Acción Comunal le fue agregado el apelativo de Norte porque ya existía otro, en el sur de la ciudad, así es como su nueva denominación pasa a ser: “La Aurora Norte”, pero el cambio también es en sus habitantes y actividades porque de ser inicialmente 100% residencial, esta es modificada a solo un 30% y el restante 70% se ha convertido en actividades usos de tipo comercial y empresariales.

Estas actividades, han permitido que los predios tengan una gran acogida con el consabido incremento de sus valores, pero a cambio ha venido un detrimento en la querencia del Barrio, ya que hay ausencia, de ese importante sentido de pertenencia que se hace necesario en todo conglomerado; porque ahora quienes tienen y explotan sus negocios en el Barrio simplemente se esmeran por lucrarse para sí, sin dar una parte de retribución con valor de responsabilidad social a su entorno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada